Feeds:
Entradas
Comentarios

violencia-niños-mapuches

Ante el asesinato de Luis Marileo Cariqueo (24 años) y Patricio González Guajardo (23 años), el brutal allanamiento policial que sufrieron niños y niñas de la Escuela G-816 de Temucuicui (Región de la Araucanía, Chile) el día 14 de junio de 2017 y frente a la violencia policial sistemática contra comunidades mapuche que impulsan procesos de recuperación y defensa territorial, los profesores y profesoras, estudiantes, activistas, profesionales e integrantes de organizaciones sociales que suscribimos este manifiesto internacional venimos a expresar lo siguiente:

  1. Rechazamos enérgicamente que el crimen de Luis Marileo y Patricio González sea calificado como acción de “legítima defensa” frente a supuestos actos “delictuales” o “terroristas” mapuche. El asesinato debe ser contextualizado en la incapacidad que el Estado chileno, la clase política y los gobiernos democráticos han tenido en generar las condiciones para una resolución política a las legítimas demandas del pueblo mapuche por recuperar su territorio y derecho a la autodeterminación. De igual forma, la llamada “legítima defensa” y “paz” que pregonan organizaciones de latifundistas en la Región de la Araucanía, lo que busca es cercenar derechos al pueblo mapuche y acentuar la violencia contra líderes, comunidades y organizaciones que protagonizan procesos de reclamación territorial en el marco de la construcción de autonomías y reparaciones históricas frente al despojo.
  2. Repudiamos con indignación la violencia policial que sufrieron los niños y niñas de la Escuela G-816 de Temucuicui, quienes producto de los gases lacrimógenos expulsados por Fuerzas Especiales de Carabineros de Chile, debieron huir del lugar asfixiados y atemorizados. Estos acontecimientos no constituyen efectos colaterales del actuar policial, por el contrario, son parte de una estrategia política estatal que mediante la violencia focalizada hacia niños, jóvenes, mujeres y ancianos, pretende infundir terror y desmovilizar a actores que son fundamentales para la reproducción y proyección autónoma de la vida social, política y cultural mapuche.

Esta estrategia de golpear, amedrentar y violentar a niños y niñas, es común en el   despliegue de las Guerras de Baja Intensidad (GBI), pero también representa la continuidad de los castigos, la violencia simbólica y los secuestros vividos por generaciones mapuche en las escuelas misionales, estatales e internados durante el siglo XX, como parte de una política estatal de exterminio legitimada en las ideas de “progreso” y “civilización”. La continuidad de esta violencia en nuestros días, justificada en discursos de seguridad nacional, no hace más que aumentar la rabia acumulada producto de una historia larga de violencia y despojos coloniales

  1. Los asesinatos de Alex Lemún (2002), Julio Huentecura (2004), Zenón Díaz Necul (2005), José Huenante (2005), Matías Catrileo (2008), Jaime Mendoza Collío (2009), Rodrigo Melinao Lican (2013), Macarena Valdés (2016) Luis Marileo y Patricio González (2017), así como la sistemática criminalización y violación de los derechos humanos mapuche durante el contexto democrático post-dictatorial chileno, no constituyen eventos aislados. Se explican por un Estado de Ocupación Colonial que se forjó a raíz de la ocupación militar de la Araucanía y la violenta colonización de la Fütawillimapu en los siglos XIX y XX. Esta estructura colonial profunda, instalada en la organización política del Estado, los procesos territoriales, la economía, la desigualdad estructural en Chile y enquistada en las prácticas cotidianas mediadas por el racismo, en el actual contexto neoliberal se agrava con la violencia que el capital extractivo (forestal, minero, acuícola, hidroeléctrico, etc.) y la economía de activos ejerce sobre el territorio histórico mapuche, las vidas humanas y no humanas que en éste habitan. Es por ello que la defensa mapuche del territorio, es ante todo una defensa y lucha por la vida de todas y todos.
  1. La violencia que vive el pueblo mapuche en la actualidad, al no restringirse a una coyuntura exclusiva de los gobiernos democráticos, sino a un problema histórico de profunda complejidad que permea distintos campos de la vida, entre ellos la academia, los trabajadores, los estudiantes, pobladores, inmigrantes y organizaciones sociales diversas, requiere de pronunciamientos y alianzas para generar un cambio estructural de las relaciones de poder en Chile.
  1. Consideramos que las posibilidades de resolución del conflicto que el Estado y el gran capital mantiene con el pueblo mapuche, necesariamente deberán considerar la complejidad y magnitud de los procesos históricos, socioeconómicos, políticos e ideológicos que connotan el Estado de Ocupación Colonial. Para ello, el respeto al derecho a la autodeterminación de los pueblos, la restitución territorial, el freno al capital extractivo, la desmilitarización de las comunidades, la libertad a los presos políticos, el cese a la criminalización, así como la justicia y reparación por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el pasado y el presente contra el pueblo mapuche, debieran situarse como parte de una plataforma básica desde la cual establecer una negociación política.

 

Junio de 2017

  1. Claudio Merino Jara. Universidad de Los Lagos
  2. Héctor Nahuelpán Moreno. Comunidad de Historia Mapuche, Universidad de Los Lagos.
  3. Carolina Carillanca. Universidad de Los Lagos
  4. Patrick Puigmal. Universidad de Los Lagos
  5. Víctor Hugo Venegas Giacomozzi. Universidad de Los Lagos
  6. Hernán Delgado. Universidad de Los Lagos
  7. Paola Norambuena Urrutia. Universidad de Los Lagos
  8. Martín Quintana Elgueta. Universidad de Los Lagos
  9. Silvia Retamal Cisterna. Universidad de Los Lagos
  10. Pedro Fuenzalida Rodríguez. Universidad de Los Lagos
  11. Amilcar Forno Sparosvich. Universidad de Los Lagos
  12. Cristian Tejeda. Universidad de Los Lagos
  13. Claudia Millan Rute. Universidad de Los Lagos
  14. Fernando Patricio Codoceo Ortiz. Universidad de Los Lagos.
  15. Gabriel Cárdenas Carrasco. Universidad de Los Lagos.
  16. Red de Acción e Investigación Anti-Racista de las Américas (RAIAR)
  17. Colectivo para Eliminar el Racismo en México (COPERA)
  18. Comunidad de Historia Mapuche
  19. Sindicato Nº 1 de Trabajadores de la Universidad Viña del Mar
  20. Eduardo Restrepo. Pontificia Universidad Javeriana (Colombia)
  21. Xochitl Leyva Solano. RETOS/CIESAS/GT CUTER (Chiapas, México)
  22. Irma Alicia Velásquez Nimatuj. Investigadora independiente. Guatemala
  23. Pablo Mamani Ramírez. Nación Aymara Qullasuyu/Bolivia
  24. Rosalva Aída Hernández Castillo. CIESAS (México DF)
  25. Emiko Saldivar. Universidad de California-Santa Bárbara (Estados Unidos)
  26. Charo Mina-Rojas. Proceso de Comunidades Negras en Colombia-PCN
  27. Aura Cumes. Comunidad de Estudios Mayas.
  28. Luis Cárcamo-Huechante. Comunidad de Historia Mapuche, Universidad de Texas en Austin.
  29. André Menard. Departamento de Antropología, Universidad de Chile.
  30. Patricia Viera Bravo. Universidad Nacional Autónoma de México
  31. Tomás Catepillán. Comunidad de Historia Mapuche.
  32. Jorge Iván Vergara. Universidad de Concepción.
  33. Emilio del Valle Escalante. Maya K’iche’, Guatemala. Universidad de Carolina de Norte en Chapell Hill.
  34. Ximena Cuadra Montoya. Universidad de Québec en Montréal (Canadá)
  35. Pamela Calla. Universidad de Nueva York
  36. Juliet Hooker, Universidad de Texas en Austin
  37. Charles R. Hale. Universidad de Texas en Austin.
  38. Luciane O. Rocha. Universidad de Manchester.
  39. Kathryn Lehman. Universidad de Auckland (Nueva Zelanda)
  40. Pablo Martínez Riquelme. Universidad de La Frontera
  41. Rigoberto Ajcalon Choy. Investigador Maya (Guatemala).
  42. Jorge Alonso. Cátedra Jorge Alonso, Universidad de Guadalajara y CIESAS (México)
  43. Enrique de la Garza Toledo. DR. en Sociología, Universidad Autónoma Metropolitana, Ciudad de México.
  44. María Emilia Tijoux Merino. Académica de la Universidad de Chile
  45. Alberto Harambour. Historiador. Universidad Austral de Chile
  46. Igor Goicovic Donoso. Departamento de Historia, Universidad de Santiago de Chile.
  47. Jorge Pinto Rodríguez. Universidad de la Frontera, Premio Nacional de Historia 2012
  48. Roberto Morales Urra. Universidad Austral de Chile
  49. Miguel Urrutia Fernández. Departamento de Sociología, Universidad de Chile.
  50. Leila Celis. Université du Québec à Montréal (Canadá)
  51. José Seoane. Grupo de Estudios sobre América Latina y el Caribe. UBA (Argentina)
  52. Pedro Canales Tapia. Instituto de Estudios Avanzados. Universidad de Santiago de Chile
  53. Mariano Nagy. Facultad de Filosofía y Letras, UBA. CONICET
  54. Carolina Sade. Universidad de La Frontera
  55. Iris Hernandez Morales. Lastres Abisales
  56. Flor Alveal Riquelme. Lastres Abisales
  57. Marie-Christine Doran. Escuela de Estudios Políticos, Universidad de Otawa.
  58. Ricardo Peñafiel. Facultad de Derecho y Ciencia Política, Universidad de Québec en Montréal.
  59. Francisco Carranza Romero. Researcher at Asia-Americas Research Center-Dankook University (South Korea)
  60. Hye Sun Ko. Emeritus Professor, Dankook University (South Korea)
  61. Alberto Díaz Araya. Etnohistoriador, Cs. Históricas y Geográficas. Universidad de Tarapacá
  62. Nusta Carranza Ko. Assistant Professor-Ohio Northern University
  63. Carolina Huerta. Universidad de Auckland
  64. Walescka Pino-Ojeda. Universidad de Auckland
  65. Rommy Morales Olivares. Universidad de Barcelona.
  66. Mara Duer. University of Warwick, UK.
  67. Marcos Ancelovici. Universidad de Québec en Montréal.
  68. Ignacio Reyes Cifuentes. Organización Comunitaria Raíces del Sur
  69. Karin Arroyo Espinoza. Francia
  70. Claudia Molina González. Psicóloga
  71. Gema Rojas Roncagliolo. UAHC-UCSH
  72. Alejandra Flores Carlos. Profesora e investigadora aymara.
  73. Andrea Álvarez Díaz. Universidad de Tarapacá, Sede Iquique
  74. Maite Hernando. CEAM-UACH y Universidad de Wageningen
  75. Francisca Díaz Zúñiga. Magíster en Historia de Chile, USACH. Colegio Monte de Asís
  76. Nicolás Arriagada. Organización Hemisferio Sustentable de la Comuna de Pucón.
  77. Sergio Puebla. Organización Hemisferio Sustentable de la Comuna de Pucón
  78. Gerardo Álvarez. Lingüista, Académico jubilado Universidad de Concepción.
  79. María José Araya. Socióloga, Melipeuko-Chile.
  80. Warmipura, Colectivo de Mujeres Migrantes en Chile
  81. Juan Paulo Huirimilla Oyarzo, Coordinador del Programa de Educación intercultural Bilingüe, Puerto Montt
  82. Ramón Alejandro Munson Vera, Profesor de Historia del Programa de Educación intercultural Bilingue, Puerto Montt.
  83. María Luisa Coliñir Cayuhuan, Asistente social, presidenta asociación indígena “Kume Mogen”.
  84. Fernanda Soler Urzúa, McGill University
  85. Cecilia Salazar. CIDES-UMSA (Bolivia)
  86. Javiera Barandiarán, Universidad de California Santa Barbara
  87. Marie France Labrecque. Departamento de Antropología, Université Laval
  88. Juan López Intzin, Kolektivo Snajtaleltik, Maya-Tseltal de Chiapas, México.
  89. Nelson Castro Flores. Universidad de Viña del Mar
  90. Solidaridad Federación Comunista Libertaria
  91. Juan Porma Oñate, Comunidad de Historia Mapuche
  92. Pablo Vommaro, UBA (Argentina)
  93. Andrea Hain, Psicóloga Social, Comisión Ética Contra la Tortura
  94. Francisca Vergara Pinto. Antropóloga, Universidad de Concepción.
  95. Cristina Oyarzo Varela. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
  96. Bernardo Colipan Filgueira, Poeta mapuche, Maestro en Estudios Latinomericanos (UNAM)
  97. Daniel Ignacio Soto Tancara. Estudiante, Magister en Historia, Universidad de Santiago de Chile –
  98. Fernando Pairican Padilla. Comunidad de Historia Mapuche
  99. Noelia Figueroa Burdiles. Colaboradora Académica, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Concepción
  100. Rodrigo Becerra. Mg. en Lingüística, Universidad de Concepción
  101. Manuel Bastias Saavedra. Georg Forster Research Fellow, Alexander von Humboldt Stiftung (Alemania)
  102. Rafael González Romero. Cooperativa de Estudios Históricos y Ciencias Sociales, Cehycso.
  103. Christopher Simpson Botta. Educador de trato directo Sename. Presidente de la Asociación de Funcionarios de Sename “Armetrase”
  104. Mathias Ordenes Delgado. Departamento de Antropología, Universidad Católica de Temuco.
  105. Renato Dinamarca Opazo. Licenciado en historia por la UAHC, Magíster en Historia por la USACH
  106. Vicente Mellado Carrasco. Licenciado en Historia, Universidad de Chile; estudiante magíster en ciencias sociales, Universidad de Chile.
  107. Jaime Navarrete. Magíster en Historia, Universidad de Chile y/o Fundación Miguel Enríquez.
  108. Pablo Artaza Barrios. Universidad de Chile
  109. Yerko Monje Hernández. Universidad Austral de Chile.
  110. Alejandro Javier Cárcamo Mansilla. Instituto de Estudios Latinoamericanos – Universidad Libre de Berlín
  111. Dasten Julián Vejar. Académico Universidad Católica de Temuco.
  112. Ana Rubio Poblete. Profesora de Historia y Geografía, estudiante de Magíster en Arte, Pensamiento y Cultura Latinoamericana, IDEA-USACH.
  113. Agrupación Mapuche UCT Mew, mapuche. Estudiantes de la Universidad Católica de Temuco
  114. Claudia Zapata Silva. Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos, Universidad de Chile
  115. Andrea Riedemann. Centro de Estudios Indígenas e Interculturales, PUC.
  116. María Soledad Jiménez Morales. Directora Magíster en Didáctica de la Historia y las Ciencias Sociales, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad Alberto Hurtado
  117. Ximena Sepúlveda. Facultad de Educación, Universidad Alberto Hurtado.
  118. Eduardo Gallardo. Lateinamerika Institut, Freie Universität Berlin (Alemania).
  119. Franck Gaudichaud. Universidad Grenoble Alpes (Francia)
  120. Blas Pantel. Universidad Católica de Temuco
  121. Francisco Felipe Cádiz Villarroel. Profwsor de Historia y Geografía Escuela “Héctor Valenzuela Cea” G-562, Villarrica
  122. Yuderkys Espinosa Miñoso, GLEFAS
  123. Juan Ignacio Latorre. Director Centro de ética y Reflexión Social. Universidad Alberto Hurtado
  124. Juan Ignacio Cordero Pérez. Historiador
  125. Alexander Panez Pinto. Laboratório de Estudos de Movimentos Sociais e Territorialidades (LEMTO), Universidade Federal Fluminense, Brasil
  126. Gastón Guzmán. Antropólogo. Profesor de Historia y Geografía. Magíster en Historia (USACH)
  127. Consuelo Iranzo. Dra. en Sociología del Trabajo, Prof.-investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES) de la Universidad Central de Venezuela. Directora de la revista Cuadernos del Cendes.
  128. Eduardo Garin Abarzúa. Profesor de historia y estudiante magíster en historia USACH. Preuniversitario Clotario Blest.
  129. Felipe Marchant Fuentes. sociólogo, miembro del Grupo de Estudios del Trabajo desde el Sur.
  130. Giuliana Fumagalli. miembro sindicato de los obreros y las obreras del correo CUPW (Canadá)‎.
  131. Iván Pincheira. Universidad de Chile
  132. Iván Silva Gatta. Estudiante de Magíster en Historia – USACH
  133. Jorge Campos. Antropólogo. Estudiante Magíster en Paleontología. Universidad Austral de Chile
  134. José María Ripalda Crespo. Catedrático jubilado de Historia de la Filosofía moderna y contemporánea, Universidad Nacional de Educación a Distancia (Madrid, España).
  135. Katherine Fernández Apablaza. Profesora en Enseñanza Media de Historia y Ciencias Sociales, Licenciada en Historia, Licenciada en Educación. Estudiante de Magister en Historia en la USACH.
  136. Mariano Estrada. Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas CLACPI, Palenque, Chiapas, México.
  137. Osvaldo Blanco. Sociólogo. Doctor © Sociología. Universidad Alberto Hurtado.
  138. Sonia Jara Vilugrón, Radio Comunitaria de Malalhue.
  139. Teresa del Pozo. Longueuil, Canadá.
  140. Valeria Bahamonde Harvez. Kinesióloga
  141. Ximena Valdés Subercaseaux. Directora CEDEM; docente Escuela Geografía UAHC, Geógrafa, Doctora Estudios Americanos USACH.

Paula Vidal Molina. FACSO. Universidad de Ch

Anuncios

Silvia_Rivera_Cusicanqui

Entrevista a la socióloga y activista Silvia Rivera Cusicanqui que desde su estudio y práctica cotidiana de la filosofía aymara reflexiona sobre varios temas.

Radio Somos Sur, 7 de mayo de 2017

Duración: 29 min.

ESCUCHA EL AUDIO, visitando el enlace:

SOMOSSUR.NET- SILVIA RIVERA 

 

Claudia Huaquimilla, la primera cineasta  mapuche, estrenará el próximo jueves “Mala junta“, la cinta con la que debuta en la gran pantalla y con la que pretende “remover corazones”, según apunta la joven realizadora.

“Mi cine es así, intento que haya un sentimiento. Muchas veces automatizamos cosas, convertimos a las personas en cifras. Yo, más que conciencias, apelo a remover corazones”, explica Huaiquimilla en una entrevista con EFE.

La película se desarrolla en el sur de Chile -donde habitan mayoritariamente los mapuches-, y cuenta la historia de Tano, un chico conflictivo, a punto de ser internado en el Servicio Nacional de Menores y cuya vida cambia cuando conoce a Cheo, un niño mapuche.

A lo largo de la hora y media que dura el largometraje, Huaquimilla aborda con compromiso y conocimiento de causa dos temas espinosos para la sociedad chilena: la discriminación y la represión que sufren los mapuches y la frágil situación de los menores bajo tutela del Estado.

“En Chile hay cosas que la prensa solamente trata desde un punto de vista. Es necesario humanizar este tipo de conflictos. La idea es que con esta película se vayan viendo causas como esta, porque muchas de las situaciones violentas que se dan vienen por la frustración y la poca integración”, indica.

subir Retorno a las raíces

Huaiquimilla detalla que la película es una búsqueda de las raíces, del sitio donde una persona crece, aunque toda la cinta esté presidida por la rabia.

“Siento que estamos muy frustrados. Por mucho tiempo se vivió en silencio y desde hace poco siento que el ciudadano está empezando a despertar, a exigir, a gritar un poco más, como lo hacen los personajes. Ellos están en silencio hasta que en un momento dado, explotan. Los chilenos también están en eso”, opina.

Por eso espera que la cinta, que usa el lenguaje del abandono y la violencia, produzca un cambio social y humano en los espectadores que acudan a las veinticinco salas repartidas por las ciudades de Santiago, Valdivia y Temuco que proyectarán el largometraje.

Pero antes de que la película consiguiera ver la luz y triunfar en certámenes como el Festival Latinoamericano de Toulouse (Francia) o el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (México), la directora tuvo que sufrir discriminación por ser mujer, joven, mapuche y de clase baja.

“Al principio no me lo cuestioné, pero ahora, mirando hacia atrás, creo que todo esto sí me restó. En Chile, hacer una película es muy difícil si no tienes un apellido con contactos detrás. Creo que mucha gente sintió que una mujer no podía tratar temas políticamente tan duros”, confiesa.

subir Discriminación hacia lo mapuche

Ser mapuche también fue un inconveniente a la hora de sacar adelante el largometraje, pero luego las raíces de Huaiquimilla terminaron convirtiéndose en un elemento básico para entender la película.

“Mi origen mapuche tiene mucha relación con el lenguaje audiovisual, porque somos un pueblo que tiene una larga trayectoria de historias con un ritmo más pausado, más contemplativo”, asegura.

Precisamente, una de las características de “Mala junta” es la valentía con que la directora aborda las realidades de colectivos desfavorecidos.

“Al haber vivido muchas circunstancias como mujer, como joven mapuche e incluso como hija conflictiva, tomo partido por todos aquellos que no nos sentimos parte del país que se construye y buscamos un lugar al que pertenecer”, aclara.

Conseguir financiación fue otro de los grandes escollos que tuvo que superar Huiaquimilla para que la cinta se pudiese terminar, aunque reconoce que esta circunstancia le acabó reportando cosas buenas.

“La carencia genera otro tipo de lealtades. No teníamos dinero para pagar extras y participaron mis amigos, mi familia, mi comunidad. Todos creían que políticamente era muy necesario hacer esta película”, relata.

La joven directora reconoce que hubo momentos en los que las estrecheces económicas le hicieron perder la fe en su propio proyecto. Por eso, para su próxima iniciativa, intentará contar antes con la suficiente financiación.

“Una siempre dice que en estas condiciones, nunca más, pero quizá la próxima vez lo haga igual. Ha sido un proceso que desgasta mucho. El público se entera de tus triunfos, pero no de cuántas veces nos cerraron las puertas. Ahora tenemos que disfrutar de que la gente reivindique la película”, concluye.
Fuente: Cooperativa.cl

La nueva Presidenta de Sarayaku 2017-2020, electa en el VIII Congreso del Sumak Kausay del pueblo originario kichwa de Sarayaku es Mirian Cisneros,

Mirian nació en el pueblo originario kichwa de Sarayaku el 24 de septiembre del 1978, su infancia la pasó con su abuela, quien le dio sus primeros saberes para defenderse en el rol fundamental de ser mujer kichwa de Sarayaku, en los quehaceres de la casa, cultivar las huertas, el conocimiento del arte de la cerámica, conocimiento y uso de las plantas medicinales, que hasta hoy día practica. Siendo muy joven migra hacia la ciudad de quito para poder estudiar, de esta manera conoce la urbe, regresa a su tierra natal terminando la secundaria en el colegio Sarayaku.

Su trayectoria desde muy joven siempre ha estado vinculada a las organizaciones de base, participando en todas las luchas, especialmente colaborando con el pueblo originario Kichwa de Sarayaku, también siendo parte de las luchas emprendidas por la CONFENIAE Y CONAIE.

En el año 1996 crean la organización, SAMARUTA, Sarayaku Malta Runa kuna tatanakuy organización de jóvenes de Sarayaku, organización que es muy fuerte hasta hoy día en Sarayaku. En el período 2007 – 2011 asume la Presidencia de la COORDINADORA DE MUJERES DE LAS NACIONALIDADES DE PASTAZA “COMNAP”
Ya como Presidenta de Sarayaku, en el ejercicio de su autoridad Mirian Cisneros ha manifestado que dirigirá a este pueblo soberano cumpliendo los Mandatos del congreso,” defenderé los derechos de mi pueblo, la defensa territorial será un eje fundamental para que Sarayaku siga viviendo en Paz y en armonía con su madre tierra, en mi periodo como en otras, no permitiré la, intervención de las petroleras, madereras, ni mineras, pues si lo hay activaré la lucha en las distintas esferas para dejar libre a mi pueblo. La autonomía del gobierno del ´pueblo de Sarayaku es indispensable para seguir cumpliendo la normativa interna vigente y el estatuto de nuestro gobierno, la voz máxima será el pueblo de Sarayaku, bajo mi representación, cumpliré el mandato que me ha dado el pueblo de Sarayaku, no permitiré injerencia de ningún gobierno, para desestabilizar la unidad de mi pueblo, como lo ha han venido haciendo con otras organizaciones”, manifestó.

Sarayaku es y será libre.

Fuente: Equipo de Comunicación sarayaku

whachapa-ok

Agustín Wachapá, preso político del correísmo, saldrá en libertad bajo medidas sustitutivas tras la audiencia realizada esta tarde, jueves 20 de abril, en Gualaquiza. Así fue la decisión del Juez de la Unidad Judicial Multicompetente con sede en el cantón. Saldrá libre previo a cancelar una caución (fianza) de seis mil dólares americanos (6000 USD), y acogerse a las medidas sustitutivas impuestas.

La lucha sostenida e incansable de organizaciones sociales y del movimiento indígena como la Conaie, Confeniae, Ficsh y familiares durante 4 meses como presión política permite la liberación del luchador social y líder del pueblo shuar que estuvo preso por defender su territorio, los derechos humanos y de la naturaleza tras el conflicto generado por la presencia del campamento minero La Esperanza en Nankints, comunidad que fue desalojada de su territorio por la fuerza pública de Ecuador y entregado a la empresa minera China Explor Cobres EXSA.

El máximo dirigente shuar fue aprehendido en diciembre de 2016 sin conocer causa alguna y sin la presentación de una orden de captura al momento de la detención, clara violación a los derechos constitucionales. Es acusado del supuesto delito de instigación a la discordia. La defensa del Ministerio del Interior presentó como prueba una publicación hecha en el Facebook por Wachapá. La jueza Yolanda Ottati Cordero fue la responsable de emitir el orden judicial para el traslado de Agustín hacia la cárcel de máxima seguridad ubicado en Latacunga, 500 kilómetros de la residencia de Agustín.

Como CONAIE y CONFENIAE  nos alegramos de que nuestro hermano Shuar salga libre, y pueda demostrar su principio de inocencia en libertad. Elevar nuestra voz de protesta frente a las políticas extractivistas no es delito.

El caso de Agustín es uno más, que demuestra cómo un sistema de justicia la supeditado al poder ejecutivo es un peligro para la garantía de los Derechos Humanos y el ejercicio del Derecho a la Libertad de Expresión y Asociación. Exhortamos a que se proceda con la liberación de los demás presos políticos como Stalin Robles; que se detenga la persecución a nuestros dirigentes; y exigimos que se otorgue de manera inmediata  la amnistía para el luchadores/as sociales y el defensores/as de los Derechos Humanos.

Sin Amnistía no hay justicia.

Por el Consejo de Gobierno

Jorge Herrera

PRESIDENTE CONAIE

 

Fuente: CONAIE

El Sistema de Conocimiento Ancestral de los pueblos kogui, wiwa, arhuaco y kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta entró a hacer parte del patrimonio inmaterial de la nación.
El Sistema de Conocimiento Ancestral de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta entró a hacer parte del patrimonio inmaterial de la nación.Cortesía ONIC

La tradición oral y los conocimientos sobre el universo son algunos de los puntos que hacen parte del conocimiento ancestral. Ahora, estas manifestaciones culturales de cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, serán incluidas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. 

En una reunión presidida por el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural y el Ministerio de Cultura, los pueblos kogui, wiwa, arhuaco y kankuamo presentaron un documento que más tarde sería aprobado por ambas instituciones. Se trataba del Plan Especial de Salvaguardia (PES), un informe que expone por qué los conocimientos ancestrales deben hacer parte del patrimonio inmaterial de la nación.

El PES es “un acuerdo social y administrativo mediante el cual se establecen directrices, recomendaciones y acciones encaminadas a garantizar la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de las comunidades y de la Nación”, indica el informe.

El documento, además, invita a la preservación de las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas. La lengua y tradición oral, la organización social, los conocimientos sobre la naturaleza y el universo, y los espacios culturales, hacen parte de la lista.

“Hemos logrado que se reconozcan todos los conocimientos ancestrales. En ese sentido, estamos hablando del conocimiento espiritual asociado a la visión de ordenamiento ancestral, a los espacios sagrados, a los códigos establecidos en los territorios, a los conocimientos relacionados con la educación y la salud, y al sistema de arquitectura y alimentación propia”, dijo Jaime Arias Arias, cabildo gobernador Kankuamo.

Por su parte la ministra de cultura, Mariana Garcés, aseguró que este reconocimiento “reafirma la importancia de valorar y preservar la diversidad cultural inmaterial del país”. Sin embargo, ahora, el reto es mucho mayor. Pues, de acuerdo con Arias, “hay que asegurarse de mantener, transmitir y conservar este conocimiento ancestral con las nuevas generaciones”.

Para ello, dice el gobernador, es necesario que se construyan políticas públicas y proyectos para salvaguardar esta herencia: una tarea que requiere el apoyo de las autoridades regionales y el Ministerio de Cultura.

Igualmente, para la comunidad indígena, este reconocimiento marca un precedente en su cultura. “Con este reconocimiento se garantizará el posicionamiento y la continuidad del pensamiento indígena ante la sociedad mayoritaria”, afirmó Cayetano Torres, coordinador del PES.

Ahora, los indígenas de la Sierra Nevada miran hacia el futuro. Pues, según Arias, “la otra proyección que tenemos es lograr que estas manifestaciones sean reconocidas por la UNESCO como patrimonio de la humanidad”.

Fuente: El Espectador.com

¡La paz nos está costando la vida!. Con indignación y rabia hoy lamentamos la muerte violenta del Nej Wesx (Autoridad Tradicional) del Cabildo Indígena de Kitek Kiwe (Flor naciente) Gerson Acosta.

Los hechos se presentaron alrededor de las 4:45 pm, en el territorio indígena de Kitek Kiwe, municipio de Timbío Cauca, momentos después de que Gerson Acosta salía de una reunión de su comunidad, una persona le disparó en repetidas ocasiones. La comunidad inmediatamente le dio auxilio y lo trasladaron de urgencia al hospital más cercano, pero llegó sin signos vitales al centro médico.

Gerson Acosta indígena del Pueblo Nasa, además de ser autoridad tradicional se destacó como defensor de derechos humanos y representante de las víctimas de la masacre del Naya, hecho cometido por grupos paramilitares en el año 2001 en la región del Naya al occidente del departamento del Cauca. Gerson Acosta al igual que la mayoría de las víctimas se desplazaron hacia el casco urbano de Santander de Quilichao y posteriormente se reubicaron en el municipio de Timbío, en un predio que hoy está en solicitud para convertirse en resguardo indígena.

Gerson deja dos hijos, de uno y 12 años de edad, este último lo acompañaba al momento de los hechos. Dada su condición de autoridad tradicional y de representante de las víctimas de la masacre del Naya, Gerson Acosta contaba con medidas de protección, pero las personas asignadas para su protección no se encontraban con él al momento de los hechos.

La muerte del Nej Wesx Gerson Acosta, es la continuidad de una serie de asesinatos que se han venido cometiendo en el contexto de construcción de paz en el país y que el Gobierno Nacional ha negado. Los distintos asesinatos no son hechos aislados, sino que obedecen a una práctica sistemática de los enemigos de la paz.

Por esa razón responsabilizamos al Estado colombiano y al Gobierno Nacional de los diferentes asesinatos que se están presentando en Colombia. El desmonte del paramilitarismo y la protección las sociedad civil, debe ser un una prioridad para la paz de Colombia.

A la Fiscalía General de la Nación y demás organismos de investigación exigimos se identifiquen y se de captura a los responsables materiales e intelectuales de estos hechos que enlutan al movimiento indígena del país.

A los organismos de Derechos Humanos, al Sistema de Naciones Unidas, a la Defensoría del Pueblo, les pedimos que sigan apoyando la visibilización y la denuncia de la situación de violación de derechos humanos y de asesinatos que se vienen presentando en esta región del país.

Consejería Mayor
Çxhab Wala Kiwe – ACIN
Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca
20 de Abril de 2017